A quitar la grasa: así están hechos
Escucha, llevo suficiente tiempo en el taller para saber que no todo el plástico es igual. Si echas un vistazo a los extensores de paramanos
Fayedenicy para la CRF1100L, tienes delante una solución posventa de las de toda la vida. Son piezas de plástico ABS moldeadas por inyección, diseñadas para atornillarse al conjunto que ya llevas. No van a salvar tus manetas si tiras al suelo una moto de trescientos kilos sobre una roca, pero ese tampoco es su cometido. Lo que hacen es quitarte el viento de los nudillos y evitar que la suciedad del camino se te meta en las manos, y por lo que cuestan un par de pizzas, cumplen perfectamente.
El material es el que cabe esperar por este precio. No es fibra de carbono de calidad aeroespacial, pero tiene suficiente flexibilidad para aguantar un golpe suave sin hacerse añicos al instante. El acabado es bastante liso y queda bien en la moto, aunque, si te fijas bajo las luces del taller, quizá veas algunas marcas del proceso de moldeado. No es motivo para descartarlos en una pieza que de todos modos acabará cubierta de barro y porquería de la carretera, pero no esperes un acabado de exposición.
La instalación es sencilla si tienes un juego básico de vasos y un poco de sentido común. La mayoría de los motoristas cuentan que usan una mezcla de la tornillería incluida y un par de tornillos originales de los protectores de serie. Siempre recomiendo poner una pizca de fijatornillos antes de apretarlos. No querrás que se aflojen con las vibraciones en una pista de grava ondulada, a trescientos kilómetros de la ferretería más cercana. Si eres de los que disfrutan trasteando, agradecerás lo rápido que se montan.
He visto a algunos compradores comentar que sus paquetes llegaron con tornillería que faltaba. Sí, fastidia, pero así son las compras de accesorios posventa. Si pides un juego, revisa la bolsa nada más recibirlo. Si faltan tornillos, ponte en contacto enseguida con el vendedor. Más vale tenerlo todo extendido en el banco de trabajo antes de empezar a desmontar la moto, o acabarás con media moto despiezada y un cabreo de campeonato.
En definitiva, lo importante aquí es la utilidad. Si quieres que el aire frío no te congele los dedos en las salidas de primera hora o evitar que alguna piedra te golpee los nudillos, cumplen. No están pensados para enduro extremo, donde te estampas contra árboles cada cinco minutos. Ajusta las expectativas a lo que cuestan y verás que estas pequeñas piezas de plástico cumplen su función más que de sobra para quedarse montadas durante mucho tiempo.
Lo que viene realmente en la caja
Lo que ves es lo que hay, y así me gusta. Incluye un par de protectores de plástico ABS, uno para cada lado, y un juego de tornillos para fijarlos. El diseño es específico para los modelos
CRF1100L Africa Twin Adventure Sports de 2020 a 2023. Tienen una forma que se integra con los paramanos de serie y amplía su perfil para desviar más viento y lluvia de las manos y las manetas de freno. Es una mejora funcional y sencilla que añade algo más de protección sin cargar demasiado el manillar.
Una característica que destaca es su flexibilidad. Al estar hechos de ABS, ceden un poco. Por experiencia, la rigidez no siempre es la mejor aliada de un protector de manos. Si es demasiado rígido, la energía del impacto pasa directamente a los anclajes del manillar, y puede doblarlo o partir la tornillería de montaje. Estos extensores de plástico están diseñados para flexionarse, lo que ayuda a absorber parte del golpe. No sirven de refuerzo estructural, pero hacen un buen trabajo evitando que el barro te cubra el equipo.
La compatibilidad parece ser su principal punto fuerte. Los compradores dicen que encajan bien en distintas configuraciones, y algunos incluso han conseguido montarlos en otros modelos con un poco de ingenio. Los orificios de montaje coinciden con los puntos existentes en los protectores de serie, lo que es una gran ventaja. No tienes que taladrar las piezas originales de la moto, así que puedes deshacer la modificación si algún día decides venderla o devolverla a su configuración de fábrica.