En el ring con Powerlock 2
A ver, he sudado más en gimnasios que horas he pasado tirado en el sofá, y si hay algo que tengo claro es que las manos son lo más valioso que tienes. Si te las lesionas, no hay escalada, ni kayak, ni, desde luego, reseñas de todo ese material tan chulo para los apasionados del equipo. Por eso he examinado a fondo los guantes
Everlast Powerlock 2. Están hechos para recibir golpes y que tus nudillos no tengan que hacerlo.
En plena sesión de alta intensidad, lo último que quieres es preocuparte porque te baile la muñeca. El sistema de cierre de velcro con vuelta de estos guantes es sorprendentemente robusto. Te fija la muñeca casi como si llevaras las manos vendadas para un combate profesional. Notas una sujeción firme y estable que te permite lanzar golpes potentes al saco sin sentir que algo importante está a punto de romperse.
Una de las cosas que siempre me fastidian del equipo barato es el calor. No hay nada peor que sacar la mano del guante después de una hora de entrenamiento y sentir que acabas de meterla en una ciénaga.
Everlast ha integrado aquí una palma de malla, y ventila de maravilla. He visto a compradores comentar que mantienen las manos frescas incluso en esos asaltos agotadores en los que parece que los pulmones van a rendirse antes que el resto del cuerpo.
Para los que somos de vivir al aire libre, la durabilidad es clave. Tanto si preparo el equipo para una ruta de dos semanas como si entreno para un combate, necesito cosas que no se deshagan tras tres usos. El cuero sintético de estos guantes está hecho para aguantar el trote. Es resistente, se limpia fácilmente y soporta la fricción constante de golpear paos o sacos. Tiene un tacto lo bastante prémium como para olvidar que no es cuero auténtico de gama alta.
Hablemos ahora del ajuste. Es ceñido, como debe ser un guante de boxeo, pero ten en cuenta que, si te van las vendas súper gruesas de cuatro metros, quizá notes algo de presión. Algunos usuarios comentan que el espacio para los dedos está diseñado para un ajuste preciso. Si notas que te aprietan las manos, prueba con unas vendas un poco más finas. Cuando encuentras el punto perfecto, la barra ergonómica te ayuda a mantener el puño bien cerrado sin tener que forzar los músculos de la mano.
Detalles técnicos que golpean fuerte
Lo más destacado es el forro de espuma de cuatro capas. No es el acolchado típico de grandes almacenes que se aplasta tras una semana de entrenamiento moderado. Es denso, absorbe los impactos y está diseñado específicamente para repartir la fuerza de tus golpes. Al conectar con el saco, quieres notar el impacto, no las vibraciones subiéndote por el antebrazo. Esta espuma aísla muy bien el golpe para que tus articulaciones no sufran.
La barra ergonómica es el arma secreta de la técnica. Coloca la mano en la posición correcta. Aunque la técnica empiece a desmoronarse porque llevas demasiado tiempo haciendo sparring y te estás quedando sin energía, el guante hace parte del trabajo por ti y mantiene el puño cerrado y bien sujeto. Evita ese error tan común de relajar la mano justo al impactar, que suele acabar en dedos magullados o algo peor.
Por último, merece la pena volver a mencionar el cierre. Es un sistema sencillo de velcro, pero lo importante es cómo está ejecutado. Se ajusta con fuerza alrededor de la muñeca y ofrece una estabilidad para la que normalmente necesitarías que un entrenador te vendase las manos como un profesional. Para quienes llegamos solos al gimnasio y tenemos que estar listos en diez segundos, esto es una victoria enorme. Es fiable, rápido y no hace falta reajustarlo entre asaltos.
Veredicto del último asalto
Si te tomas en serio el boxeo como afición o tienes un nivel intermedio y buscas material digno de un gimnasio profesional sin un precio por las nubes,
Everlast Powerlock 2 será tu mejor aliado. Ofrece el soporte estructural que ayuda a prevenir lesiones, que es el objetivo principal. Eso sí, si tienes las manos muy grandes o no piensas renunciar a unas vendas gruesas y voluminosas, quizá te convenga buscar algo con más espacio interior. Para los demás, ajustaos los guantes y a darle.