Más potencia para tu cubículo
A ver, ser madre significa que mi escritorio suele estar cubierto de huellas pegajosas de dedos pequeños y galletas a medio comer, pero de vez en cuando una necesita sentirse al frente del pelotón en Monza. Y ahí aparece el
LEGO Speed Champions Ferrari SF-24. No voy a ganar ningún campeonato de verdad mientras intento terminar mis correos, pero tener a esta pequeña fiera aparcada junto al portátil me hace sentir bastante más aerodinámica.
Montar este set es el antídoto perfecto para esos días en los que los niños llevan tres horas discutiendo por ver quién pulsa el botón del ascensor. Con 275 piezas, da para entretenerte un buen rato, pero no es tan enorme como para encontrar ladrillos perdidos en la colada durante los próximos seis meses. Es casi como meditar, pero con más caballos rampantes y menos sentarse en una esterilla de yoga.
El nivel de detalle que
LEGO ha conseguido meter en este modelo es, sinceramente, impresionante. Hemos dejado muy atrás los coches cuadrados de mi infancia. Este kit reproduce el diseño del Ferrari de 2024 con tanta precisión que igual te descubres narrando tus propias paradas en boxes durante la pausa del café. Es elegante, es rojo y es el único Ferrari que me puedo permitir aparcar en el salón sin que me caiga una multa enorme por bloquear la entrada.
Los compradores no paran de elogiar lo fiel que es el modelo, sobre todo por los neumáticos traseros.
LEGO por fin ha escuchado a todo el mundo y ha incluido neumáticos traseros más anchos, que hacen que el coche parezca listo para devorar el asfalto. Son esos pequeños detalles, ¿verdad? Esa postura auténtica marca la diferencia cuando se lo enseñas a tus compañeros en una videollamada de Zoom y finges que sabes perfectamente cómo funciona el DRS.
Eso sí, no todo es coser y cantar en la pista. Si pensabas dejar que tus hijos lo usaran como coche de demolición, quizá convenga parar un momento. El montaje es minucioso, así que, si tu pequeño piloto decide tomar una curva cerrada contra la pared, algunas piezas pueden salir volando más rápido que un mecánico de boxes en plena crisis. Está mucho más contento en una estantería, pareciendo veloz sin moverse ni un milímetro.
Bajo el capó de este pequeño bólido
Hablemos de características, porque aunque seas fan ocasional, querrás saber dónde te metes. Este set tiene 275 piezas, el punto justo para una tarde de montaje relajada. Luce ese rojo Ferrari tan icónico que todos conocemos y adoramos, además de las pegatinas de los patrocinadores que redondean el conjunto. La minifigura de piloto es el broche de oro, con su mono de carreras de Ferrari.
Uno de sus detalles más destacados es la atención a la aerodinámica. La forma en que las piezas se unen para crear el halo y ese enorme alerón trasero es pura magia de la ingeniería.
LEGO ha subido el listón con la línea Speed Champions. No son solo unos cuantos ladrillos apilados: es un intento genuino de capturar la esencia de un monoplaza de Fórmula 1 en un formato que cabe en la estantería junto a esos aburridos documentos.
Y ahora, como madre que valora conservar la cordura, tengo que hablar del montaje. Las instrucciones son claras, como cabría esperar, pero ¿las pegatinas? Son la prueba definitiva de paciencia. Si te ayuda un niño, prepárate para respirar hondo cuando el logo quede un pelín torcido. Pero, sinceramente, verlo tomar forma pieza a pieza es muy satisfactorio. Es lo bastante portátil para llevarlo a la oficina o tenerlo a mano mientras esperas en la fila de recogida compartida del cole, y lo bastante resistente para sobrevivir a algún que otro tropezón desde la mesa de centro, siempre que tengas cuidado con el montaje trasero.
La bandera a cuadros de esta compra
Si eres fan incondicional de la
F1 o simplemente necesitas un poco más de emoción en la oficina, el LEGO Ferrari SF-24 es imprescindible. Ofrece una relación calidad-precio fantástica y un montaje de gran calidad que queda espectacular expuesto. Pasa de él si buscas un coche para estampar contra cosas a toda velocidad, pero si quieres un precioso homenaje al mundo del motor, saca los ladrillos y ponte manos a la obra.