A la aventura con un poco de ayuda extra
A ver, sé lo que estáis pensando. ¿Un adulto como yo, pasando el sábado por la mañana persiguiendo monstruos digitales por el parque? Pues si eso está mal, no quiero tener razón. Cuando sales a pasear, lo último que quieres es llevar el móvil pegado a la cara. Te pierdes el paisaje, tropiezas con un bordillo y, desde luego, no te paras a oler las rosas. Ahí es donde entra en juego este pequeño cacharro. Es como un fiel compañero que se ocupa de las tareas pesadas mientras tú te concentras en dar tus pasos o en hablar de verdad con quien te acompaña.
El
Pokemon Go Plus + es, básicamente, tu caddie digital. Lo llevas en el bolsillo o enganchado al equipo, y se dedica a girar Poképaradas y lanzar bolas a las criaturas que aparecen por el camino. He oído a mucha gente decir que les ha cambiado por completo la rutina diaria. Tanto si vas conduciendo con cuidado, que no se os ocurra apartar la vista de la carretera, como si simplemente quieres tener las manos libres para el café, hace justo lo que promete. Es uno de esos aparatos que te hacen preguntarte cómo te las apañabas para capturar criaturas sin él.
Que no se me malinterprete: no es una varita mágica. Hay días en los que la tecnología decide ir por libre, como mis adolescentes cuando les pido que bajen la basura. Algunos usuarios comentan que la conexión puede dar guerra, y quizá te toque reiniciar la aplicación más a menudo de lo que te gustaría. No es el fin del mundo, pero conviene tenerlo en cuenta si piensas llevártelo a una jornada intensa de incursiones.
Una cosa que destaca de verdad es su versatilidad. Los dispositivos de antes eran algo limitados, pero este te deja elegir qué bolas lanzar. Es una mejora enorme si estás harto de gastar tus mejores recursos en una criatura común que no debería ser tan escurridiza. Eso sí, recuerda que sigue siendo una máquina, y las máquinas a veces tienen «problemas técnicos» o, como los llamo yo, oportunidades para practicar la paciencia.
En definitiva, es una incorporación muy sólida al equipo de cualquier entrenador. Tiende un puente entre jugar de vez en cuando y coleccionar en serio, y hace que la experiencia resulte un poco más gratificante. Si no acababas de decidirte sobre si renovar tu equipo, quizá esta sea la señal que esperabas para dar el salto. Es práctico, lo bastante pequeño como para no molestar y, sinceramente, hace que me sienta un padre bastante puesto en tecnología, algo que no pasa todos los días.
Qué esconde este dispositivo para dormir
Hablemos de la parte del sueño. Ya lo sé: un accesorio para videojuegos que registra cómo duermes suena un poco a película de ciencia ficción, pero aquí estamos. Basta con mantener pulsado el botón y dejarlo cerca de la almohada para que registre tu descanso. Al parecer, dentro hay un Pikachu que te canta para dormir y te despierta. Es un detalle simpático, aunque me imagino que a más de uno se le puede hacer cuesta arriba escuchar a un ratón cantar a las seis de la mañana. Aun así, es una forma divertida de conseguir recompensas extra por hacer algo que ya haces: dormir.
La integración con la aplicación Pokémon Sleep es donde la cosa se pone interesante. Cuanto más lo usas, más amistoso se vuelve tu Pikachu virtual, y empiezas a desbloquear sonidos y funciones. Es un poco como adiestrar a un cachorro, pero sin el desastre en la alfombra. Algunos compradores comentan que registra los datos del sueño bastante bien, a menudo mejor que dejar el móvil sobre el colchón, que todos sabemos que es una receta para acabar con la pantalla rota o la batería muerta.
Eso sí, conviene saber que requiere un poco de configuración. Necesita que la aplicación esté activa y ciertos permisos, algo que puede hacer que algunos padres se lo piensen dos veces. Revisa siempre los ajustes para estar a gusto con la forma en que gestiona tus datos. No es exactamente conectar y listo en el sentido más sencillo, pero, una vez configurado, te olvidas de él. Acuérdate de cargarlo de vez en cuando, porque hasta un ratón mágico que registra el sueño necesita algo de energía para seguir funcionando.
¿Merece la pena hacerle sitio en la mochila?
Si eres un entrenador entregado y pasas mucho tiempo fuera de casa, es una mejora sólida que te ahorra estar mirando la pantalla constantemente. Va de maravilla si quieres automatizar la rutina, pero, si te irritan las vibraciones persistentes o quieres controlar cada lanzamiento al detalle, puede que la automatización se te quede corta. Pasa de él si buscas un compañero totalmente silencioso; para los demás, es una forma divertida de subir de nivel.