Hablemos de este bloque utilitario
Así que has decidido que no necesitas gastarte en tu próximo móvil lo que cuesta un coche de segunda mano pequeño. Bien por ti. El
Motorola Moto G57 ha llegado para recordarnos que la mayoría solo necesita un dispositivo que abra aplicaciones, le mantenga conectado y no exija una segunda hipoteca. En un mercado donde todos los fabricantes están obsesionados con las pantallas plegables y las tonterías generadas por IA, este móvil se siente como una bocanada de aire fresco en formato digital.
En cuanto al diseño, no pretende llevarse ningún premio de moda en la Met Gala. Es un dispositivo robusto, con forma de losa y un acabado inspirado en el cuero vegano. Sí, a los departamentos de marketing les encanta ese término, pero básicamente significa que ofrece buen agarre y que es menos probable que se te resbale de la mano y se haga añicos en la acera durante el trayecto al trabajo. La protección MIL-STD-810H y Gorilla Glass 7i sugiere que
Motorola espera que uses este aparato, en vez de tenerlo bajo una vitrina.
Hablemos del elefante en la habitación: el peso. Con 500 gramos, no es precisamente ligero, pero a cambio tienes una batería de 5200 mAh. Si te pasas la vida buscando desesperadamente un enchufe, este tanque se convertirá en tu nuevo mejor amigo. Es el tipo de móvil que puedes desenchufar a las 7 de la mañana y que aún tendrá batería para que sigas haciendo scroll por tus redes mucho después de medianoche.
Para quienes buscan renovar sus dispositivos sin gastar mucho en el Singles' Day, este móvil es una lección magistral de concesiones. Tienes 256 GB de almacenamiento, que a este precio son todo un lujo. Se acabó borrar fotos preciadas de tu gato solo para instalar una actualización de mapas.
Motorola ha resuelto lo básico como es debido y, en el panorama tecnológico actual, eso ya es un logro lo bastante raro como para merecer un aplauso lento.
Por supuesto, no todo es de color de rosa. La pantalla es LCD, no el patrón oro OLED que todos queremos, pero alcanza los 120 Hz, así que desplazarse por los correos sin leer resulta extrañamente satisfactorio. Es funcional, fiable y prescinde de los adornos que suelen disparar el precio hasta la estratosfera. Si puedes soportar que no venga con cargador, algo que por algún motivo se está convirtiendo en la norma del sector, es un móvil estupendo para el día a día.
Bajo el capó de esta bestia económica
El procesador Snapdragon 6s Gen 4 es el corazón de este dispositivo. No esperes jugar a títulos exigentes con muchos gráficos en calidad máxima, pero para el usuario medio es más que capaz. Alternar entre aplicaciones de mensajería, redes sociales y programas básicos de productividad funciona sin los tirones habituales que aquejan a los móviles más baratos. Es una muestra de lo mucho que han avanzado estos chips de gama media en los últimos años.
Una característica que despierta a mi friki interior es que conserve la toma de auriculares de 3,5 mm. Sí, has leído bien. En un mundo donde todas las empresas nos obligan a comprar auriculares inalámbricos carísimos que, inevitablemente, se quedan sin batería a mitad de un pódcast,
Motorola ha decidido mantener el puerto que simplemente funciona. Súmale los altavoces estéreo y la compatibilidad con Dolby Atmos y tienes un dispositivo multimedia sorprendentemente decente.
El conjunto de cámaras cuenta con un sensor principal de 50 MP y otro secundario de 8 MP. Fotos va a hacer. ¿Van a ganar un Pulitzer? Probablemente no. ¿Quedarán lo bastante bien en tus redes sociales o para hacerle una foto rápida a la comida? Desde luego. No dejes que la ficha técnica te haga pensar que esto es un equipo de fotografía profesional, pero por su precio, cumple perfectamente. La tecnología Water Touch también es un detalle útil: permite que la pantalla responda aunque tengas las manos húmedas, algo sorprendentemente práctico para quienes somos un poco torpes.
Y, por último, el software. Lleva Android 16, limpio y felizmente libre de esas pesadillas de aplicaciones preinstaladas que algunos competidores insisten en incluir. Es sencillo, rápido y hace lo que esperas de un sistema operativo, sin intentar quedarse con tu alma para vender tus datos cada cinco minutos. Una experiencia directa y sin complicaciones que encaja con la filosofía general del móvil.