Este año paso de pintarme la cara
A ver, me encanta Halloween tanto como a cualquier madre o padre que aprovecha para zamparse las chuches mientras los peques duermen, pero pintarse la cara es una trampa. Crees que vas a sacar el artista que llevas dentro y acabas con aspecto de peque que ha encontrado el cajón de pintalabios de su madre. Ahí es donde estos tatuajes temporales de
HOWAF vienen a salvarnos la cordura y el tiempo.
El kit incluye ocho hojas completas de diseños, una auténtica ganga para quien esté preparando un disfraz de última hora. Tanto si quieres un look clásico de Catrina como un aire de esqueleto espeluznante para una fiesta de miedo, ofrecen un nivel de detalle que, sinceramente, es imposible de conseguir con el pulso tembloroso y una brocha de maquillaje barata.
Aplicarlos es tan sencillo como aquellos tatuajes que venían en las cajas de cereales y con los que crecimos, solo que mucho más sofisticados y bastante más aterradores. Basta con recortarlos, colocarlos sobre la cara, mojarlos y descubrir tu nueva identidad. Es una forma estupenda de parecer una cosplayer profesional cuando en realidad solo eres una madre o un padre agotado que se ha acordado de la fiesta del cole a las cuatro de la tarde.
Eso sí, seamos realistas un momento. Aunque la promesa de un cambio de look instantáneo suena de maravilla, conviene tener un poco de estrategia. Si intentas plantarte la hoja entera en la cara sin cortarla en trozos pequeños, la cosa no acabará bien. El papel es algo rígido, así que recortar alrededor de los ojos y la boca es el truco para que quede natural y no parezca una máscara de cartón.
Algunos padres me han comentado que quedan mejor sobre la piel limpia. Si piensas ponerte primero una base blanca por toda la cara, puede que el adhesivo no se agarre bien. ¿Mi consejo? Aplica antes los tatuajes y luego hazte el contorno de fantasía alrededor. La clave está en trabajar con cabeza y no más, sobre todo cuando los peques ya están pidiendo a gritos sus bolsas de chuches.
Detalles que te hacen la vida más fácil
Con 138 piezas individuales en el paquete, tienes diseños variados de sobra para varios Halloweens o para compartir con toda la familia. Son increíblemente detallados e incluyen motivos clásicos del Día de los Muertos, como rosas rojas, pétalos de colores vivos y detalles de esqueleto que, una vez puestos, quedan sorprendentemente nítidos.
Cada hoja mide unos generosos 21 por 15 centímetros, espacio más que suficiente para cubrir las zonas de la cara que quieras destacar. Como son resistentes al agua, no tendrás que preocuparte de que tu espectacular look de calavera mexicana se deshaga después de un par de horas persiguiendo a los niños o tomando ponche en una fiesta.
La duración es otro punto a favor. Están pensados para aguantar entre dos y cinco días, aunque seguramente querrás quitártelos antes de que llegue el lunes por la mañana. Retirarlos es bastante más fácil de lo que imaginas, siempre que tengas a mano un poco de aceite para bebés o alcohol. Una pasada rápida y vuelves a tener tu aspecto habitual, nada terrorífico, a tiempo para llevar a los peques al cole.
Conclusión: ¿son para ti?
Si buscas un disfraz resultón que requiera poco esfuerzo, estos tatuajes son todo un acierto y te convertirán en la estrella de la fiesta del barrio. Son perfectos para quien no tenga el pulso firme de un maquillador pero quiera lucir ese espectacular y detallado estilo de Catrina. Eso sí, si buscas un acabado perfectamente integrado sin tener que recortar ni aplicar nada con cuidado, o prefieres la textura de la pintura tradicional, puede que el proceso te resulte algo pesado. En definitiva, por su precio y comodidad, son una incorporación estupenda a tu arsenal de Halloween.