Un gadget poco habitual que no intenta robarte el alma
Este Kindle es para el lector que quiere escapar de las notificaciones y del cansancio visual. Destaca como una biblioteca ligera y de alto contraste en tu bolsillo, aunque quien busque funciones avanzadas de tablet o color lo encontrará demasiado básico.
Lo que nos gustó 👍
- Increíblemente ligero y fácil de sujetar
- Pantalla de tinta electrónica de alta resolución impresionante
- Batería enorme que dura semanas
- Cero distracciones de redes sociales
Lo que podría mejorar 👎
- Sin pantalla a color para novelas gráficas
- La interfaz básica carece de organización avanzada
- Solo tiene pantalla de seis pulgadas
Por fin, un gadget que respeta mi cerebro
En un mundo donde cada aparato tecnológico me grita para llamar mi atención con notificaciones y pitidos, el
Amazon Kindle se queda ahí sentado como un monje silencioso y bien educado. No intenta ser un teléfono, una tablet ni un miniordenador. Es solo una pantalla que hace que el texto parezca impreso en papel de verdad, todo un logro de ingeniería raro y refrescante hoy en día.
La ficha técnica dice que es la versión más ligera y compacta hasta la fecha, y por una vez, la paja del marketing no nos miente. He pasado años sujetando dispositivos que pesan como el plomo, así que encontrar algo que no te canse la muñeca en una maratón de lectura es realmente impresionante. No intenta reinventar la rueda; solo intenta que puedas terminar tu novela sin mirar Twitter.
La pantalla es la verdadera protagonista
La pantalla de 300 ppp es tan nítida que te olvidas de que estás mirando píxeles. La luz frontal es ajustable, lo que significa que puedes leer en una habitación completamente a oscuras sin que tus ojos sufran, y no tiene ese reflejo molesto que convierte tu móvil en un espejo bajo el sol de mediodía. Con 16 GB de almacenamiento, probablemente podrías descargar todos los libros que leerás en tu vida y aún te quedaría sitio para una biblioteca entera de cómics.
Los compradores insisten en lo rápido que se sincroniza y lo fiable que es la batería. Puedes pasar semanas sin buscar el cable de carga, todo un milagro en una época en la que todo lo demás que tengo parece necesitar una recarga cada tres horas. Es básico, sí, pero es básico de la mejor manera posible.
El capítulo final
Si de verdad quieres leer libros sin la necesidad constante de refrescar tu bandeja de entrada, cómpralo ya. Es para el purista que valora la autonomía y la claridad por encima de florituras. Pásalo por alto si buscas un centro multimedia o algo para navegar por la web, porque te frustrarás a los cinco minutos de intentar hacer cualquier cosa que no sea leer.